Parque Nacional Los Haitises

Parque Nacional Los Haitises

El Parque Nacional Los Haitises es quizás el parque nacional más importante de República Dominicana. Consta de una superficie de 3600km de bosque espeso, manglares, flora exuberante… En gran proporción el parque se encuentra ubicado en el municipio de Sabana de la Mar, provincia Hato Mayor y se completa en las provincias de Monte Plata y Samaná. “Haitises” significa tierra alta o tierra de montañas, aunque el conjunto de colinas o “mogotes” tienen alturas que oscilan entre 40 y 380 metros.

Estos “mogotes” se encuentran cargados de vegetación en su parte superior, siendo hueca en su parte interior por un fenómeno geológico, por lo que es común encontrar numerosas cavernas en todo el ámbito de la región. En muchas de estas se refugiaron los “tainos” y los convirtieron muchos de ellas en templos sagrados, como se puede observar en la Cueva de San Gabriel, la Linea o la Arena, donde es común encontrar pictografías de la época pre-colombina.

En los Haitises podemos encontrar dos tipos de bosques: el húmedo subtropical y el muy húmedo subtropical con hermosas especies como: cedro, ceiba, caoba, copey y hojancha que crecen sobre los mogotes y entre ellos, arraigados en una tierra fértil en la que brotan numerosas especies de orquídeas. En total esta tierra practicamente virgen alberga unas 700 especies vegetales únicas, las cuales resguardan a especies animales que viven todo el año o paran a descansar en las épocas de migración.

La fauna de los Haitises es única por la cantidad de especies variadas que viven en él debido a la diversidad de su ecosistema. En su inmensa mayoría son aves lo que predominan, al ser un parque costero-marino, ya sean endémicas, nativas o migratorias: pelícano, alcatraz, cotorra, lechuza, tijereta, garza… Es común verlas descansando en las ramas del copey que se abren para acogerlas o pescando sobre las aguas. Aunque predominan las aves (se calculan unas 230 especies de aves) también se pueden disfrutar otros animales como el manatí, ballenas jorobadas, delfines, rayas, varias especies de tortugas marinas, peces coloridos, cangrejos, la boa y dos mamíferos endémicos: la jutía y el solenodonte que sumandose al gavilan de la Hispaniola también endémico, se encuentran en peligro de extinción.

El entorno constituye un enclave único en el que mogotes y radas se intercalan creando lugares secretos solo accesibles por mar y de los cuales podemos disfrutar fondeados con velero, prácticamente en soledad disfrutando de esa naturaleza salvaje que nos ofrece este lugar único.